Leyenda el circuito de bicicletas

Leyenda el circuito de bicicletas

Recientemente en las grandes ciudades del país, la gente ha optado por dejar de lado el automóvil y usar otros medios de transporte más ecológicos. El favorito es sin lugar a dudas la bicicleta, ya que es ligera y prácticamente cabe en cualquier sitio. Lo malo es que a veces los delincuentes se aprovechan de esta moda y se roban las bicis aunque tengan candado. Hay una leyenda poco conocida que ocurrió en un circuito en el que se celebraba una carrera amateur.

A principios del mes de agosto del año pasado se hizo una gran campaña vial para que la gente participara en dicho evento. El que ganara el primer lugar, obtendría como premio una bicicleta de montaña completamente equipada y $20,000.

Eso llamó la atención de Humberto, quien además de ser un buen ciclista, necesitaba el dinero para poder concluir el ciclo escolar.

Llenó el formulario que aparecía en la página oficial y espero que le mandaran su número por correo. Cuando lo tuvo en sus manos, se puso a practicar en el parque de su colonia, sin imaginar que su vida cambiaría tajantemente y más aún que se convertiría en una leyenda.

Lo llamativo de esta carrera era que se iba a celebrar en la noche con la iluminación de unas cuantas lámparas. La ruta fue denominada como “El circuito Halloween” repleto de obstáculos y referencias a esa festividad de origen estadounidense.

Los ingenieros que revisaron el proyecto marcaron en el mapa una curva muy peligrosa, a la que decidieron llamar “curva endemoniada”.

Humberto observó con bastante ánimo que solamente en su categoría se habían escrito unos cuantos corredores, lo que hizo que se tomara las cosas con bastante calma. Aguardó a que el pelotón avanzara y después tomó una velocidad constante.

No obstante, al llegar a la curva endemoniada, vio cómo una chica sin piernas apareció volando. Humberto perdió el control de la bicicleta y esta fue a parar colina abajo. A la mañana siguiente, los paramédicos lo encontraron con débiles signos vitales.

Aunque luego de un tiempo se pudo recuperar parcialmente, su mente quedó irremediablemente dañada.

Para este año la ruta fue modificada omitiendo ese tramo y en la zona del percance alguien colocó una cruz de madera.

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